3/11/2011

El Niño Enfermo

-Dime, luz de mis ojos, corazoncito mio: ¿Quieres que me este a tu lado?
-Si, madre : que te quiero mucho; y al mimarme tu, creo que me pongo bueno.
-Pues todos los ratos que puedo los pasare aqui sentada, esperancita mia; que si mejoras, al mirarte yo, tu madre enferma cuando no ve tus ojos de cielo.
-¿Me quieres mucho madrecita?
-¡Muchisimo!...¡N0 te puedes dar idea, Luisin! Y dime: mientras la infame calenturilla abrasa tu frente hermosa, ¿en que pasaremos el tiempo?... ¿Que juguetes quieres?... ¿Te enseño estampas?... ¿Leo en algun libro cosas de tu agrado? ¿Quieres tu hablarme de algo?
-Lo que mas me gusta, madre, es que "me cuentes cosas". Cuando era chiquitin, me entretenian mucho tus cuentos de lobos y ovejitas, de perros y aguiluchos.
-Bueno, hijito mio. Yo procurare interesarte hoy tambien.
-pero ahora ya soy mayorcito y queria mejor que me contases historias y cuentos de hombres y niños.
-Bueno, asi sera. ten atencion y verascomo te agrada lo que te diga en estos ratos. Y ¿no has pensado en tu padre para estos cuentecillos? ¡Ya sabes que bonitos los refiere!
-¡Ah, si! Bien he pensado en el y en cuanto venga se lo he de pedir; pero sus historietas me hacen discurrir siempre mucho y ahora tengo la cabeza a pajaros. Tu me contaras primero; y cuando este mejor, el. ¿Quieres, madre? ¡Anda! empieza, que ya estoy impaciente.
-Si;empezare con la historia de un buen muchacho, como tu has de serlo, hermoso mio, Escucha.
-Antes de que empieces, madre, te suplico una cosa. Que me cojas las manos y me mires mientras hablas. Te entiendo mucho mejor asi.
-Lo comprendo, hijito. Los gestos dicen mucho de lo que se piensa ¿verdad? Por los ojos se asoma el alma, y los de las madres hacen sentir bien a sus hijos. Pues empiezo....

Recogido del Libro:

"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958

El Retrato

(Continuacion de "El Niño enfermo")

- Me contaron, Luisito, que hace tiempo murio un señor muy rico, alla en paises lejanos. el era de por estas tierra, y se fue de joven, como se van muchos, a buscar fortuna trabajando. Dejo un hijo al morir, pero ese hijo tenia el mismo genio vividor que el padre, y andaba por esos mundos de dios ilustrandose y sin que se conservara ningun retrato suyo, ni el padre pudiera dar detalles sobre el a la hora de la muerte.
- ¿Y para quien fueron las riquezas?
- Las conservo la justicia, anunciando el suceso para que se presentara a reclamarlas el hijo en donde quiera que se hallara. Despues de mucho tiempo, no uno, sino tres jovenes se presentaron, asegurando cada cual ser el hijo y heredero del difunto, y como los tres presentaron documentos justificando cuanto decian, el juez se hallaba confuso y no sabia que decidir. Pero al fin se le ocurrio una gran idea: mando traer un buen retrato del difunto, y dijo a los tres jovenes: "Puesto que los tres apareceis como herederos, decidira la suerte. he aqui una señal que hago en el pecho del retrato; aquel que acierte a dar en ella con una flecha de esta escopeta de salon sera el heredero".
- ¿Y tiraron, madre?
- ¿Por que lo preguntas?
-¡Es que si alguno era su hijo!...
- Pues eso penso el juez y asi resulto. El primero clavo su flecha muy cerca del punto señalado; el segundo mas aun; pero cuando le toco al tercero se puso palido y tembloroso al hacer punteria; y llorando a lagrima viva tiro al suelo la escopeta y dijo:
"no, no, señor juez. Yo no puedo ni quiero tirar; ¡prefiero mil veces perder la herencia antes que atravesar con una flecha el retrato de mi padre!..."
-¡Cuanto me alegra que contestara eso! Y el juez, ¿que le dijo?
"tu eres el verdadero hijo del difunto, noble joven. estos otros son falsos, porque un hijo no atraviesa el corazon de su padre ni aun en pintura; tienes razon. ¡Que Dios te conceda vida larga y que emplees tu fortuna en buenas obras!"
- Es muy bonita e interesante esa historia, madre. ¡Que buen muchacho! ¿Quieres contarme otra?
- Si. Pero mira quien entra: tu padre.
-¡Ah, padre! ¡ si vieras que cosa tan bonita acaba de contarme mama!
-¿Si? Y dime, Luisito, ¿Como vamos, hijo mio, te duele algo?
- no. Desde que mama o tu os sentais cerca de mi, nada me duele.
- Bien, hombre, bien. Pues el remedio es facil. ¿Y que te contaba tan bonito?
-Una historia muy linda. Sientate aqui, que me ha prometido contar otra, porque me cuenta muchas todos los dias. Y despues, cuando este mejor y pueda acostarme tarde, tu seras tan bueno que me contaras mas, ¿verdad?
-Si, las que quieras. Pero tu no hables mucho, que estas muy debil y no te conviene. Vamos, escucha el cuento de....

(continuara......)


Recogido del Libro:

"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958

El Indio Goloso

(Continuacion de "El retrato")

-Un señor español que habitaba en una poblacion de america, mando a un amigo suyo, de pueblo proximo, doce manzanas magnificas, porque era muy aficionado a la fruta y por alli no la vendian tan buena. Las mando en una cestita con un criado suyo de aquellas tierras, un indio, que asi se llamaba antiguamente a los americanos. El cual a la mitad del camino se puso a curiosear lo que iba dentro de la cesta y le dio la tentacion de comerse una manzanita y se la comio.
-¡Pues vaya que era goloso y mal crido el hombre!
-Si que lo era: tanto que antes de entregar el encargo, como encontro muy rica la fruta, se comio otra. Llevaba con el cesto una carta en la que el español decia a su amigo, entre otras cosas, que le enviaba doce hermosas manzanas. Y viendo el solo diez, comprendio que el indio las habria comido y le regaño.
El lo nego, pero el señor le dijo:
"Mira: la carta me dice que traias doce y yo no cuento mas que diez"
"¡Pues el papel ser embustero!", dijo el indio temblando de verguenza y miedo; porque para sus adentros era cosa misteriosa y de encanto que un papel fuera parlanchin y contara las cosas malas.
-Pero di, madre: ¿Tan tonto era el criado que no sabia lo que era una carta?
- no t ha de chocar eso, porque este cuento es muy antiguo; y entonces estaban aun poco civilizados los indios, y todo lo que no comprendian, todo lo que no podian explicar, lo creian sobrenatural. Pues bien: al poco tiempo le volvio a mandar su amo con otro encargo para el amigo, a quien ahora llevaba doce magnificos racimos de uvas que robaban los ojos. Y al encontrarse solitario en el camino...
-¿Le volvio a entrar la tentacion?
-Si, y se resistio bastante; pero al fin se decidio a comerse un racimito y no le hizo pensar mucho la cuestion de que el "papel" pudiera acusarle, porque, en su ignoracia, creia haber encontrado medio seguro de evitarlo: puso la carta debajo de una piedra, bien tapadita, "para que no le viera comer las uvas", y se quedo tan tranquilo.
-¡Que tonto!¡Poco se le ocurria!
-Ya ves; el no saber, la ignorancia es cosa que expone a creer muchas majaderias. Pero , naturalmente, al recibir la cesta y la carta el amigo del amo riño mucho al indio y muy incomodado le enseñaba el papel escrito diciendo: "Mira: aqui dice bien claro que traias doce racimos."
-¡Y le despediria el amo por sus golosadas!
-Yo no lo se, hijo mio; no lo dice el cuento. Lo que si refiere es el miedo que desde entonces cogio a las cartas, creyendo que eran como los jueces, y que solo dandole muchos palos consentia en tocar un papel. Y basta por hoy, hijo mio, que yo tengo que hacer en la cocina y tu necesitas ver si te puedes dormir. Mañana te contare mas.
-Pues trae un beso. Y tu otro, padre.

(continuara...)

Recogido del Libro:

"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958


El Pajarito

(continuacion de "El Indio Goloso")

- Dime, hermoso, ¿Como te encuentras?
-Muy bien, madre. ¿Te vienes ya aqui? ¡Cuanto me alegro! Tengo ganas de oirte mas cuentos. Pero antes dime: ¿Por que lloraba esta mañana tanto Laura, la vecinilla de enfrente? Senti que le preguntabas a la mama y supongo te lo habra dicho.
-Si. Ya sabes que da siempre guerra a su madre con que la compre un canario, y ella se lo habia prometido para el dia en que trajera muy buenas notas del Colegio. Ayer las trajo, y esta mañana la madre le dijo, colocando una cajita encima de la mesa: " No toques esta caja, que voy a ver a tu primito enfermo y a comprarte el canario por tu buena conducta; pero no olvides que la obediencia es la primera virtud y que te prohibo andar con la caja".
Laura quedo sola y no pudo resistir la curiosidad: porque aunque la caja tenia muchos agujerillos en la tapa, nada se veia por ellos. La abrio al fin y un lindo canario escapo de ella alegre, gorjeando y revoloteando por la habitacion.
- ¿Y se le ha marchado a la calle?
- No. Ella queria cogerle para que su mama no se enterara del suceso; pero aturdida le perseguia de un lado para otro de la habitacion, fatigandose y no pudiendo realizar su intento.
En esto entro la madre, comprendio en seguida todo, y para castigar su curiosidad y desobediencia ha llevado el canario al primito enfermo. Por eso lloraba tanto.
- Pues hizo muy bien la vecina en castigar  a su hija para enseñarla bien, aunque yo siento que se castigue a nadie. Por eso me callo y no lloro cuando tu o padre me reprendeis; que demasiado se que es por mi bien.

(Continuara.....)

Recogido del Libro:

"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958

La Calabaza y la Bellota

(Continuacion de "El Pajarito")

- En un dia de gran calor, un hombre de poco entendimiento se echo a la sombra de una encina que hallo en el camino. Comtemplaba el campo que a su alrededor se extendia, y vio cerca, en cierto huertecillo, una mata de calabazas con muy hermosos frutos,  el mas pequeño mayor que su cabeza. Y aquella mata le dio mucho en que pensar, mirando a la vez el ramaje de la encina que sobre el se extendia con su pequeño fruto, la bellota.
Y despues de considerarlo mucho tiempo y de comparar bien el arbol y la mata, la bellota y la calabaza, acabo por decirse: "Pues señor, que no me digan a mi que Dios no se equivoca nunca. Una planta debil como aquella deberia producir frutos pequeños como las bellotas, y estas otras plantas grandes, los arboles, otros mas gordos, como las calabazas. Si yo hubiera hecho el mundo, mas proporcionado estaria todo"
-Pues era un pensamiento malo, porque lo que Dios hace, bien hecho estara.
- Eso debio pensar; pero ya que no discurrio asi, la misma naturaleza de las cosas le enseño esa verdad que acabas de pronunciar, Luisin.
- ¿Y como ocurrio, madre mia?
- Pues cuando mas fijo contemplaba el ramaje, echado boca arriba y creia discurrir mejor que lo hizo Dios al crear el mundo, cayo de las ramas altas una bellota puntiaguda, con tal precision que le hizo verter sangre de la nariz. Y entonces, mientras se limpiaba la sangre, penso mas prudente y dijo:
"¡Si esta bellota hubiera sido del tamaño y peso de aquellas calabazas, no quedo con vida para contarlo! bien hecho esta lo hecho, y Dios sabe muy bien lo que se hace, muchisimo mejor que yo, que soy un verdadero necio"
-¡Vaya que fue gracioso y buen aviso de Dios! Es muy bonito este cuento. ¿Y cual me contaras ahora?
-Pues te referire otro que enseña lo mismo y se llama......


(Continuara.....)

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"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958

Las Moscas y la Arañas

(Continuacion de "La calabaza y la bellota")

-Se educaba un principe, cuando un dia, hablando de Historia Natural con su maestro, le dijo a este: "¿Y con que objeto ha podido crar Dios las moscas y las arañas? Lo que es esos asquerosos animales, no dira usted que son utiles a nadie. No hacen mas que estorbar y fastidiar a todo el mundo. Como en mi mano estuviera, bien pronto los haria desaparecer de la tierra."
"Todo cuanto Dios ha creado es util.
la sabiduria de Dios es infinita, y no es posible que se equivoque en nada. Solo el ignorante o el incredulo pueden pensar otra cosa. Lo que hay aqui es que no siempre llegamos a conocer  la utilizad de cuanto vemos."
"Acaso en la naturaleza sirvan de algo esos bichos feos; pero la verdad es que al hombre le fastidian siempre."
"¡Quien sabe si ellos nos libraran de la muerte en alguna ocasion!"
"¡Oh! ¡Eso es materialmente imposible!"
Pasaron algunos años y el pequeño principe, ya hombre y rey, se vio obligado en cierta batalla a escapar solo del enemigo que le perseguia, porque su escolta habia sido cogida prisionera, y el solamente se libro del fracaso.
Fatigado por la carrera, y ya dentro de espeso bosque, descanso entre los arboles y se quedo dormido. Pero se sospechaba que el Rey huido andaria por alli cerca, y los soldados le buscaban por el bosque. Uno de ellos le vio al fin y se acercaba con sable en mano para darle muerte, cuando una mosca se posa en su frente y le pica y le molesta, despertando al fin.
Y gracias a esto pudo defenderse, herir al soldado y huir de nuevo por entre la maleza.
-¡Que bien le vino la picadura de la mosca, madre!
-Pues veras, Luisin. A la caida de la tarde encontro la boca de una cueva grande, y en la cueva se oculto, y alli volvio de nuevo a dormirse hasta por la mañana, en que le despertaron ruidos de caballos, la luz del dia que entraba ya hasta el y la conversacion de unos soldados que estaban decididos a entrar, por creer que sin duda se habria escondido alli el Rey. Pero de pronto, dijo uno:
"Es inutil por completo que entremos y perdamos tiempo, compañeros: si hubiera entrado, no habria podido por menos de romper estas telas de araña de la boca."
Y convencidos los soldados, partieron al galope de sus caballos, y el principe pudo acercarse a la entrada, en donde alguna laboriosa araña habia aquella noche construido sus telas efectivamente. Y entonces recordando las lecciones de su maestro sobre la utilidad de los animaitos, pusose de rodillas, y lloro de arrepentimiento y de alegria y dijo: "¡Dios mio! ¿Cuantas gracias he de darte! ¡Ayer me salvo una mosca; hoy, una araña! ¡nada iguala a tu sabiduria infinita! ¡Gracias, gracias, Dios mio!"
-Muy precioso es esto, madre. ¿ Y le pudieron salvar sus amigos?
-Si. Y se entusiasmaba siempre al hablar de moscas y de arañas, hijito.


(Continuara.....)

Recogido del Libro:

"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958

El Aldeano Generoso

(Continuacion de " Las moscas y las arañas")

- Y hoy, ¿que me contaras?
-Primero un rasgo hermoso de caridad.
Escucha y aprende, Luisito mio.
Las aguas de caudaloso rio, en una inundacion, destruyeron magnifico puente, llevandose sus arcos uno tras otro. Solo quedaba ya en pie el de en medio, y sobre el pequeña casita, en la cual fue sorprendida por el fenomenoo la famiia que habitaba. Desde el pueblo, veianse aquellos desgraciados que pedian socorro a gritos, por señas, con lastimeros quejidos.
Todos se compadecian, pero nadie se atrevia a prestarles auxilio, porque los pilares del arco iban siendo destruidos por la fuerza de la corriente.
-¡Que horrible cosa debe ser una inundacion, madre mia!
-¡Mucho, queridito! ¡Dios nos libre de ella! Pues en tan apurada situacion un rico señor ofrecio un gran premio al que tuviera suficiente valor para llegar alla en barca y tratar de salvar a la desgraciada familia.
El peligro era grandisimo, no solo porque pudiera ser arrastrada por la corriente la barquilla, sino porque si se lograba llegar debajo del arco, este caeria acaso en aquellos instantes y se desplomaria sepultandola en el agua.
El pueblo entero contemplaba en silencio la casita y oia la oferta del señor caritativo, pero nadie se atrevia a correr tan grande peligro. De pronto se presentaba un joven lugareño, a quien atrajo desde la carretera el espectaculo triste. Le dicen de lo que se trata y cuanto se ofrece. Y sereno, animoso, cofiado, pide una lancha, entra en ella, avanza a fuerza de remo, lucha con fiereza contra la corriente, llega bajo el arco, espera a qe desde el niño pequeño al anciano puedan entrar en la barca, descolgandose por una maroma, y emprende luego el regreso con tan sagrada carga.
"Valor - les decia-. Un poco de serenidad para ayudarme y nos habremos salvados". Y rema con grandes brios y vence la violencia de las aguas, y ganaal fin la orilla. Puedes figurarte, Luisito mio, que recibimiento les harian y como todo el mundo pondero y bendijo al aldeano. Y mas aun cuando, al darle el rico señor la cantidad ofrecida al valiente que realizara la empresa, le dijo con la mas noble y respetuosa expresion:
"dadlo a estas pobres gentes, que sin duda quedan necesitadas, señor. Mi trabajo honrado me da lo suficiente para mantener a mi mujer e hijos; mi conciencia solo me hizo ir en socorro de los desgraciados, que yo no vendo mi vida".
-¡Ay, mama! ¡Que noble corazon! ¿Habra pocos asi en el mundo?
-No hay muchos, por desgracia, pero algunos si, en todas partes, haciendose dignos del respeto y consideracion, luz de mis ojos.
¡Como deben de llegar al Señor las oraciones de estos hombres bendecidos! En cambio, el malo goza de poca tranquilidad, como veras que sucedio al hombre del cuento.....


(Continuara.....)

Recogido del Libro:

"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958

Los Gorriones

(Continuacion de "El Aldeano Generoso")

- Un Cerrajero llamado Sebastian tomo tanto horror al canto de los Gorrioncillos, que le hacia daño grande su vista y frecuentemente registraba el alero del tejado de su casa, y aun la del vecino cuando creia no ser observado, quitando colerico los nidos y matando a los animalitos inocentes.
- ¿Y por que hacia eso, madre mia?
-Nadie lo supo nunca, hasta que un dia su hijita Juana, pequeña de siete u ocho años, jugando con otra de su edad, que vivia enfrente, lo descubrio en su inocencia: la pequeña amiga de Juana habia visto alguna vez al cerrajero matar con furia a los pajarillos, y tabien oido maldecir de ellos cuando sentia sus piadas. Y hablando de ello mientras jugaba, le dijo:
"Pero di, Juanita: ¿Por que tiene tu padre tanta rabia a los pobrecillos gorriones? ¡Si ellos no hacen mal a nadie!..."
"Pues mira: el los queria mucho antes, pero una noche vino a casa con mucho miedo y muy envuelto en la capa. Yo estaba en la cama y llovia mucho. Miro bien, antes de cerrar, por todos lados y luego metio en el armario unos bultos grandes que traia escondidos. Un dia dejo las llaves puestas, y los vi: eran cosas de la iglesia, muy relucientes. Ya hace tiempo que no estan en casa; no se lo que haria con ellos."
"Pero, ¿y que tiene que ver eso con los gorriones?"
"Pues si, hijita: porque desde que trajo aquello duerme muy mal mi padre y le oigo muchas veces decir entre sueños: ¡Malditos pajarracos! Todo el dia me estan gritando: ¡Im-pio! ¡Im-pio! ¡Im-pio!... Conocen mi secreto y es preciso que mueran todos."
"¡Ay, Juana!, ya decia yo que tu padre estaba siempre de mal humor."
"Si , Hija. Antes se reia y cantaba; pero ahora nunca."
-Y la amiguita de Juana, hijito mio, les fue contando a sus padres la historia triste del herrero. Y como hacia un año que habian desaparecido de la iglesia del pueblo un caliz de oro y dos candelabros de plata que no habian podido hallarse, sospecharon si el ladron seria el. Lo hablaron con el juez: este les prohibio que lo dijeran a nadie por entonces, miestras el averiguaba en secreto la verdad.
-¿y resulto que el herrero los robo, madre?
-Si, se supo al fin todo, y fue condenado por ello.
-¡Pues los gorrioncillos se puede decir que lo descubrieron!
-Eso decia el al tribunal que lo sentencio: "¡Malditos gorriones! ¡Ellos me han perdido!" ¿Pero sabes lo que le contesto el juez?....¡Adivinalo, hijito mio!.....
-Pues.... que fue dios o su conciencia quien lo descubrio.
-¡Eso, eso, hijito! " La conciencia, desdichado - Le dijo-, es un perpetuo acusador. Siempre grita al culpable, y no le deja un momento de reposo: Usted lo sabe muy bien. Los pobres pajarillos fueron aqui, como siempre, bien inofensivos."


(Continuara.....)

Recogido del Libro:

"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958

El Buen Hijo

(Continuacion de "Los Gorriones")

-Y hoy, ¿que tal te sientes, Luisito?
-Muy bien, padre mio, y deseando que empieces ya a contarme los cuentos prometidos, aunque disfruto mucho tambien con los de madre.
- Si, ya pronto podras acostarte mas tarde. Las calenturillas van ya vencidas, por fortuna, y durante las veladasde los dias en que aun no estaras en disposicion de emprender de nuevo tus estudios, te cumplire la palabra.
Ahora calla y escuchemos a tu madre.
-Si, la escuchare muy bien. Y eso que hoy no me ha dado ni un beso siquiera....
-Vamos, zalamerillo. Toma el beso y escucha la interesante historia de un buen hijo: Dicen que estaba de aprendiz en la misma casa de comercio de donde su padre era dependiente mayor. Y andando el tiempo, el padre tuvo que hacer un largo viaje para despachar cierto asunto delicado de sus principales; y para hacerlo, tuvo que atravesar la mar, y al atravesarla, unos ladrones de mar, unos piratas, se apoderaron de el y cuanto llevaba, sin poder averiguar nadie adonde le llevaron.
-¡Pobrecillo!...¿Pero el amo del comercio no trato de saber su paradero?
-¡Ya lo creo que si! ¡Pero nada! nadie daba razon de tal hombre. Y entre tanto el rapazuelo crecia, y cada vez le atormentaba mas la idea de su desgraciado padre. ¡Pero algo le decia a el en su interior que le habia de ver de nuevo! Y asi fue: Cuando menos lo pensaba, un hombre llego a la ciudad y conto como estuvo en Argel mucho tiempo cautivo, como el padre del niño aquel fue su compañero y como, al rescatarle su familia, le habia dado el encargo de buscar a su hijo, para decirle que vivia y pensaba en su Antoñito dia y noche.
-¡Que felicidad, Dios mio! ¿Y Antoñito iria enseguida a buscarle?
-Pero, hijito mio, el viaje costaba muchisimo y el rescate tambien valia mucho. El no tenia un cuarto, y era muy pequeño para hacer viaje tan largo y peligroso. Ademas, sus principales habian venido a menos y no podian prestarle lo necesario.
-Pues lo que es yo, para buscaros a vosotros andaria el mundo entero sin una peseta.
-Tu buen corazon, que Dios bendiga, te aconseja asi ahora, pero el era ya mayorcito, y la prudencia le aconsejo mejor. Trabajo muchisimo en cuanto pudo emprender, vendio una tierrecilla que tenia de su pobre padre, y a los dos años, ya con algun dinero para el rescate, se matriculo como grumete en un barco para que el pasaje no le costara nada. Y con el alma llena de esperanza encaminose a Argel, a la casa del amo de su padre esclavo.
-¿Y llego bueno?... ¿Y libro a su padre?...
-Si; veras. El Joven llego alla y se avisto con el amo, a quien propuso el rescate. Pero le pidio tan grande cantidad por ello, que ni a la mitad llegaban sus ahorros. Antoñito lloro de corazon, y una idea grande , hermosisima, se le ocurrio: Traigo poco para lo que me pedis, señor; no he podido ganar mas para libertar a ese esclavo que es mi padre. Pero yo soy joven, tengo fuerza y os puedo servir bien; mejor que el, ya viejo. Tomad el dinero que traigo y dejad marchar a mi padre. ¡Yo me quedo en su puesto!"
-¡Que bueno, madre mia! ¿Y se lo concedio el amo?
-Mando que trajeran al esclavo, y alli hubo una escena hermosa. Ambos, abrazados estrechamente no dejaban de llorar. Por fin les dijo el dueño: "¡Ea! Podeis hacer el cambio propuesto. os autorizo para ello." Pero apenas entendio el padre de que cambio se trataba, cuando con gran energia se nego por completo a el. Le decia al hijo: "¿Pero y que me importa a mi ser libre, si tu quedas esclavo? no solo la esclavitud, sino la muerte sufriria a gusto por salvarte." Y uno y otro luchaban con noble empeño por ver quien habia de quedar.
-¿Y al hombre aquel, al amo, no le temblaba el corazon?
-¡Si, Luisito! Desde que le propuso el hijo el cambio, disfrutaba con una idea noble que se le habia ocurrido, pero quiso probarles. Al fin dijo: "Basta, basta de angustias, joven generoso. Eres el muchacho mas honrado y el mejor hijo que yo he conocido. Quiero premiar esos nobles sentimientos de tu alma. Marchaos los dos; estais libres. Toma el dinero que traias, y, ademas, este otro. Con todo ello podeis instalar una casa de comenrcio. ¡Que el cielo os haga tan felices como mereceis! ¿Adios, adios!..."
-¡Esta historia si que me ha interesado, madrecita! Asi debiamos ser todos los hijos, ¿verdad?
-Puesto que te gusto El Buen Hijo, alla va otro que te probara lo que debe ser....


(Continuara.....)

Recogido del Libro:


"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958