3/11/2011

El Indio Goloso

(Continuacion de "El retrato")

-Un señor español que habitaba en una poblacion de america, mando a un amigo suyo, de pueblo proximo, doce manzanas magnificas, porque era muy aficionado a la fruta y por alli no la vendian tan buena. Las mando en una cestita con un criado suyo de aquellas tierras, un indio, que asi se llamaba antiguamente a los americanos. El cual a la mitad del camino se puso a curiosear lo que iba dentro de la cesta y le dio la tentacion de comerse una manzanita y se la comio.
-¡Pues vaya que era goloso y mal crido el hombre!
-Si que lo era: tanto que antes de entregar el encargo, como encontro muy rica la fruta, se comio otra. Llevaba con el cesto una carta en la que el español decia a su amigo, entre otras cosas, que le enviaba doce hermosas manzanas. Y viendo el solo diez, comprendio que el indio las habria comido y le regaño.
El lo nego, pero el señor le dijo:
"Mira: la carta me dice que traias doce y yo no cuento mas que diez"
"¡Pues el papel ser embustero!", dijo el indio temblando de verguenza y miedo; porque para sus adentros era cosa misteriosa y de encanto que un papel fuera parlanchin y contara las cosas malas.
-Pero di, madre: ¿Tan tonto era el criado que no sabia lo que era una carta?
- no t ha de chocar eso, porque este cuento es muy antiguo; y entonces estaban aun poco civilizados los indios, y todo lo que no comprendian, todo lo que no podian explicar, lo creian sobrenatural. Pues bien: al poco tiempo le volvio a mandar su amo con otro encargo para el amigo, a quien ahora llevaba doce magnificos racimos de uvas que robaban los ojos. Y al encontrarse solitario en el camino...
-¿Le volvio a entrar la tentacion?
-Si, y se resistio bastante; pero al fin se decidio a comerse un racimito y no le hizo pensar mucho la cuestion de que el "papel" pudiera acusarle, porque, en su ignoracia, creia haber encontrado medio seguro de evitarlo: puso la carta debajo de una piedra, bien tapadita, "para que no le viera comer las uvas", y se quedo tan tranquilo.
-¡Que tonto!¡Poco se le ocurria!
-Ya ves; el no saber, la ignorancia es cosa que expone a creer muchas majaderias. Pero , naturalmente, al recibir la cesta y la carta el amigo del amo riño mucho al indio y muy incomodado le enseñaba el papel escrito diciendo: "Mira: aqui dice bien claro que traias doce racimos."
-¡Y le despediria el amo por sus golosadas!
-Yo no lo se, hijo mio; no lo dice el cuento. Lo que si refiere es el miedo que desde entonces cogio a las cartas, creyendo que eran como los jueces, y que solo dandole muchos palos consentia en tocar un papel. Y basta por hoy, hijo mio, que yo tengo que hacer en la cocina y tu necesitas ver si te puedes dormir. Mañana te contare mas.
-Pues trae un beso. Y tu otro, padre.

(continuara...)

Recogido del Libro:

"PARA MI HIJO"
"Libro Primero de Lectura
Para Niñas y Niños"por
MATEO BUSTAMANTE
52 Edicion- Burgos, 1958


2 comentarios:

  1. Me ha emocionado encontrar información de este libro, con el qte tanto disfruté cuando niño.

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  2. Me ha emocionado encontrar información de este libro, con el qte tanto disfruté cuando niño.

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